Tristes. La Canon EOS D350 que me acompañó a Cuba, cruzo el Sahara por Marruecos para llegar a Nuadibu y fotografiar el desierto, la que saco esas fotos a los niños de ojos negros y grandes, a los pescadores en Sri Lanka, la misma que me acompaño tanto días de soledad en Hamburgo, la que hizo las fotos en Oxford, mi cámara y con ellas las fotos del viaje a China... ha desaparecido.
O mas bien ha cambiado de manos. Soy imbécil. Lo se. Me confié. Y cuando iba a embarcar camino a Shanghai me di cuenta que no estaba. Soy imbécil. Lo se.
Me encanta hacer fotos. Mas de tres mil había hecho esta vez. Un exajerado, lo se. De eso que se libra alguien. Como también me librare del placer de ordenarlas, seleccionarlas, imprimirlas, colgarlas en el Facebook, y marear a mas de uno enseñando lo que " te prometo es una selección de las mejores". A falta del video de la boda, las fotos de un viaje son un buen sustitutivo.
Hoy la experiencia de viajar murió durante un rato, y con ella se fue mi camara... Lo dicho soy imbecil.
martes, 13 de julio de 2010
... de luto
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2 comentarios:
Hola Patecin .... entre unas cositas y otras, veo que lo estaís disfrutando, me dais envidia y node la sana (eso es una chorrada, la envidia es envidia).... mira la parte buena de la perdida, los recuerdos se han quedado en tu cabecita distraida, pero cabecita, y asi la imaginacion te hara recordar en esos momentos de soledad, tan necesarios por otra parte,los momentos felices y cositas vividas .... es otro albun fotografico que solo tienes tú .... bueno rey moro deja el luto y disfrutar de lo que estais haciendo ..... dale un beso a Carolina y ya sabes ......... sed inmensamente felicesssssss ... er teteeeeeeee
Cuando escribías tu blog viajero yo andaba por México con graves problemas de conexión, así que he le he leído ahora y me he puesto al día de vuestras andanzas por China.
Hijo mío, no se qué decirte respecto del luto...?
No se realmente si merece la pena que cambies y dejes de ser tan pendejo. Tampoco se si es posible.
Si el cambio te hace volverte desconfiado y neurótico por todo, habrás hecho un pan como unas hostias.
Que es una pena los descuidos, los robos...? Claro que es una pena y una tristeza. Pero recuerda: todo tiene precio. El tuyo es el de perder de vez en cuando algo valioso Pero sólo lo que hay en ti es verdaderamente valioso. Y nos gusta como eres. Velay.
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